Cuatro permisos distintos
Participar en un ejercicio, ser grabado para revisión inmediata, conservar el archivo y compartirlo o publicarlo son permisos separados. Un sí al primero no implica los demás. La persona puede cambiar de opinión sin explicar por qué.
Debe existir una alternativa equivalente: leer fuera de cuadro, operar cámara, observar continuidad o realizar la escena sin grabarla. No se piden experiencias personales para “dar verdad” y no se trabaja contenido sensible sin aviso y acuerdo.
Observar sin evaluar a la persona
El feedback describe lo que alguien hizo en esta toma. Nunca comenta belleza, peso, edad aparente, fotogenia, identidad o supuesta personalidad. Si aparece una etiqueta como “nervioso” o “poco natural”, se pregunta qué conducta visible o audible la produjo.
La prioridad es seguridad y consentimiento; después relación y escucha; luego continuidad necesaria para editar; al final detalles estéticos.